
Daniel Rubio
En un departamento históricamente marcado por la falta de representación nacional, una nueva figura política emerge con fuerza desde la base social y el trabajo comunitario: Daniel Rubio Márquez, abogado quindiano, especialista en derecho constitucional y administrativo, magíster en dirección de proyectos y líder social con más de una década de experiencia silenciosa, pero determinante en los territorios.
Oficializando su aspiración al Senado de la República con una premisa contundente: volver a darle voz propia al Quindío en el Congreso, después de que el departamento llevara desde 2018 sin un senador propio.
Rubio, conocido por su labor desde Maat en Línea Abogados, una firma que ha llevado acompañamiento jurídico a cientos de familias en Armenia y en municipios del Quindío, ha construido su proyecto político desde la calle y desde las realidades más complejas de las comunidades. Su nombre viene sonando desde hace años entre víctimas del conflicto, madres cabeza de familia, líderes de barrios y organizaciones ciudadanas que han encontrado en él un apoyo constante en momentos críticos. Para muchos de ellos, su candidatura no es una sorpresa, sino un paso natural.
“Durante más de diez años he trabajado por la gente, muchas veces en silencio, lejos de las cámaras y bajo la sombra de otros, pero siempre con resultados reales”, afirma Rubio.
“La mejor forma de explicar por qué hoy soy candidato es decirlo con claridad: no fue una imposición, no fue un favor, no fue una cuota. Fue la consecuencia natural de un trabajo social que se ve, que se siente y que ha cambiado historias de vida en este departamento.”
Ese mensaje resuena con especial fuerza en un contexto donde, elección tras elección, el Quindío ha entregado más de 140.000 votos a candidatos foráneos que, como señala Rubio, “llegan en campaña, se llevan el respaldo de nuestra gente y no regresan jamás”. Una realidad que para él debe llegar a su fin.
Su propuesta también rompe con la lógica tradicional de la política local. Rubio insiste en que su proyecto no está respaldado por maquinarias, ni por estructuras oficiales.
“No tenemos apoyo ni de la Alcaldía de Armenia ni de la Gobernación. Nuestro soporte es la gente que ha visto nuestro compromiso durante años”, enfatiza. Para él, la independencia política no es una estrategia electoral, sino una forma ética de hacer política desde la coherencia.
El movimiento que acompaña su candidatura está conformado por una amplia diversidad de sectores: líderes comunitarios independientes, defensores de derechos humanos, víctimas del conflicto, jóvenes y ciudadanos que han rechazado históricamente la política amarrada a intereses tradicionales. Rubio explica que esa pluralidad no solo lo respalda en el Senado, sino también en las fórmulas a Cámara de Representantes, diseñadas bajo el mismo espíritu ciudadano: personas que han trabajado en territorio y que no responden a estructuras clientelistas.
Sobre sus expectativas, Rubio es claro y directo: “Queremos representar al Quindío con dignidad, con independencia y con resultados. Llevamos años tocando puertas por otros; hoy, por fin, es nuestra voz la que quiere llegar al Congreso. Y queremos hacerlo con la fuerza de quienes nunca han tenido quién los represente.”
La narrativa que acompaña su aspiración no se basa en promesas rimbombantes, sino en la trayectoria comprobable de servicio social. Casos recientes de gran sensibilidad, como tragedias familiares o vulneraciones de derechos de comunidades enteras, han tenido acompañamiento jurídico y humano por parte de Rubio y su equipo. Esa presencia permanente —más allá de los flashes electorales— se ha convertido en uno de los pilares de credibilidad de su candidatura.
Mientras el Quindío se prepara para unas nuevas elecciones donde el voto de opinión será decisivo, Rubio Márquez se posiciona como una alternativa diferente: una voz joven, preparada, con formación jurídica sólida y un historial de trabajo real en territorio. Una figura que apuesta por devolver al departamento algo que ha perdido durante siete años: la representación propia en el Senado.
“Este proyecto no es mío —concluye—. Es de la gente que nos ha acompañado, que ha sufrido, que ha resistido y que hoy quiere que su voz llegue al Congreso. Mi compromiso es con ellos. Siempre lo ha sido
Senador Quindiano
Daniel Rubio, un candidato quindiano al senado de la republica de Colombia.
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