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Arte y Cultura

Canción

 

¿Qué importa 
si me envuelvo en la capa 
estrellada de una noche
y me pongo la luna de sombrero?

Esos gatos 
que aturden los tejados
en busca de delicias
me reciban como cómplice
   
¿Saldrá mi alma rasguñada?

Sed   sed   sed
busco unos labios.

​

Otelo

 

 

Un amor se acabó

en esa colilla repisada

contra el suelo

y en el sorbo escanciado

o apurado en últimas

de un trago

 

Resolución al caminar

decisión en el rostro

 

Hay signos de muerte

 

¿Suicidio, homicidio, asesinato?

 

¡Tragedia! 

 

 

Encargos

(fragmento)

 

 

Si preguntan por mí

y son mis acreedores

digan que he muerto

no faltará el síncope cómplice

que se apiade de uno de ellos

 

Si mis deudores

nunca los recuerdo

me despreocupo

basta con la molestia

de extrañar caminos

su respiración contenida

y la palidez de su cara

al hallarnos de frente

 

Si mis amadas

que les sigo siendo fiel

que nunca las he engañado

 

Y si es la parca

aún no la espero

no es el instante de la cita

¡digan  digan

Que estoy ocupado viviendo! 

 

 

Sempiterno

 

 

¡Oiga caballero

ayer tuve

un amor en Cuba!

 

Alma Máter en La Habana

Veintitrés, El Morro, El Malecón

son testigos de excepción

 

Ese amor tuvo algo de rebeldía

cadencia musical

el beso aire marinero

la pasión ... no se qué de celestial

 

Como una bailarina en puntas

llegó a mi corazón

y en el Eros danzaron

esas dos almas lúdicas

 

Su voz cubriome el alma

la mirada mi voz

tuve un amor en Cuba

y nunca dije adiós 

 

 

 

A – Teo

 

In memoriam
José Eduardo Umaña Mendoza

Eduardo Umaña Luna 

 

 

Ese hombre labró su destino

desbocada su verdad

cual impetuoso río

entre montañas

trazó su firme cauce

 

Cantera, manantial paterno

forjaron el cuchillo

convicción y fuego lo conjugaron

 

Rompe, grita una tarde de abril

al unisono con voz de trueno

de quien lo vió nacer

 

Como Abraham responsable

el hijo inmolado, el ciervo ausente

 

Tragedia consumada

hijo piedra y padre

 

No existe Dios, menos su voz

que desde lo alto evite la ofrenda

 

 

 


Aquelarre

(Greiffiana – divertimento)

 

                                                      

Arre,  arre,  arre,  arre,

hermanas del aquelarre

esta noche el hechizo

es para el mundo

 

Arre,  arre,  arre,  arre,

ningún ser vivo escape

fuerzas inertes de la naturaleza

¡cobrad vidas, tomad vidas!

 

(¿Qué atroz conjuro

pesa sobre el universo,

cuál pócima beberemos

para deshacer

el malévolo encanto?)

 

Arre,  arre,  arre,  arre,

siempre para la eternidad

sus noches y sus días

¡Arre, arre!     ¡zape, zape!

Suficiente

 

 

Hugo Correa Londoño

 

¿Cuánto será suficiente

para estos señores hacedores de la guerra?

 

¡Qué será suficiente!

 

¡Las guerras a través de nuestra historia

no le son suficientes!

ni el dolor de nuestros pueblos

ni el llanto de nuestros niños

ni el clamor de las mujeres

ni la lucha de los hombres

menos, la incertidumbre de los viejos

 

La inmensidad del planeta azul

que solo es un vaso de agua

comparado con las galaxias

pero una mancha roja en la Tierra

 

¿Seguirán los vates cantando sobre

la barbarie, la ignominia y la iniquidad?

 

La veleidad y la ambición desmedida

de los hacedores de la guerra

que con su minúscula mirada

y su tecnología abren

paso al exterminio

de la especie y todo ello y lo demás

 

¡No es suficiente!

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Colombiano (1955), nacido en Calarcá (Q), (escritor y abogado). En 1982 se trasladó a Bogotá para continuar con sus estudios de Derecho, formó parte del Grupo de Teatro “La Farsa” de la Universidad Autónoma de Colombia, y se retiró después de haber codirigido la obra “Ahora vengo yo”, adaptación teatral tomada de los monólogos de la cuentistica de Andrés Caicedo Estela.


Editor cultural de la Revista Contorno Judical, integró el equipo de dirección de la Revista Suenan Timbres, es colaborador de varios magacines culturales como El Dia D de El Nuevo Siglo, y las artes de El Diario del Otún,  asi como de otras revistas virtuales como Susurros.

​

Su obra escrita aparece inédita y publicada en distintos medios de la prensa escrita y otros medios virtuales; en la actualidad trabaja en la compilación de sus poemas y en la elaboración de una novela de sus vivencias en Pereira, entre los años 1950 y 1980.

Hugo Correa Londoño

Esta voz no tiene Dios

 

El silencio en este momento

no puede ser el lenguaje para el horror

 

Esta voz no tiene dios

 

¿Cómo y con qué tinta escribiremos

este pasaje de la historia?

 

¡Cuál dios invocan los victimarios

cuál imploran las víctimas!

 

¿Ante los ayes de dolor

en Palestina

quién será indiferente?

 

¡Oh, Jerusalem!  ¡Oh, Gaza!

Mirad las esperanzas de vida

ahora son fosas comunes

 

¡Estaremos preparados para el horror

para volver a decirle al mundo

que presenciamos otro exterminio

como el de la segunda guerra mundial

donde no solo los judíos

sino pueblos enteros sufrieron

la humillación de un partido, de un loco!

 

Estaremos preparados para este exterminio

en la franja de Gaza

en un delito de lesa humanidad

y no nos ruborizamos

 

¿Estaremos preparados para

el exterminio total?

 

 

                                             Bogotá, noviembre 2023

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